¿TODO EL PODER PARA L@S PERIODIST@S?

¿TODO EL PODER PARA L@S PERIODIST@S?

Hay alarma entre los empresarios del sistema de comunicación periodístico de España. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, está preparando una ley para asegurar la participación de los representantes de los trabajadores en los consejos de administración de las compañías.

Ni más, ni menos. ¡Sentar a trabajadores en los consejos de administración¡

Pero no nos alarmemos, hay precedentes internacionales y europeos.

Todo surge a raíz de los numerosos cambios en la propiedad que en los últimos tiempos está afectando a periódicos, televisiones y emisoras de radio. De los digitales no sabemos casi nada, porque su opacidad es absoluta.

En El País, por ejemplo, hay un constante trasiego de noticias sobre quien acabará mandando en el consejo de administración. El actual presidente, Joseph Oughourlian, recibió numerosas críticas el año 2021 porque señaló, a su juicio, la mala gestión realizada por su antecesor, Juan Luís Cebrián. Cebrián sigue teniendo un gran poder en el grupo Prisa y no es de extrañar que sus acólitos le defiendan en la redacción y en el consejo de administración.

Los cambios en las empresas generan numerosos problemas sociales, económicos y periodísticos. No es lo mismo que El País sea un diario de centro-izquierda, como pretende Oughourlian, que uno de centro-derecha, como ha acusado éste a Juan Luís.

¿Y la redacción ha tenido algo que decir? Nada de nada.

La pretensión de la izquierdista Díaz intenta, ni más ni menos, que los trabajadores se sienten en el consejo de administración de las empresas, al menos en las grandes empresas.

¿Qué se conseguirá con esto? Se espera que las decisiones empresariales tengan en cuenta los intereses de los trabajadores, y que se tomen decisiones teniendo en cuenta a quienes elaboran el producto día a día. Además, los periodistas podrían vigilar la aplicación de métodos éticos en la toma de decisiones empresariales y seguir, día a día, ese proceso.

El mejor precedente para este tipo de gestión nos llega de Alemania. Acabada la segunda guerra mundial se vio claro que Hitler había tomado el poder y llevado su país a la guerra, y a la ruina, por  y gracias a la aportación de los grandes empresarios alemanes. Se tomaban decisiones de un día para otro sin contar con nadie más que con algunas decenas de personas que tenían algún cargo en los consejos de administración.

La participación de los trabajadores alemanes en la toma de decisiones empresariales se denominó La Ley de Cogestión  de Alemania. Que regula la participación de los empleados en las decisiones de planificación, dirección y organización de las empresas. Los trabajadores están representados en los consejos de vigilancia por delegados de los trabajadores y asalariados, empleados de alta dirección y del sindicato.

Con este tipo de participación se asegura la paz social en el interior de las empresas y que la producción sea consecuencia de una buena política empresarial. Esto noñ significa que haya huelgas cuando los sindicatos lo consideren necesario para defender sus derechos.

Pero hay más.  Este tipo de participación está defendido y explicitado por el Código internacional de ética periodística (UNESCO).

Según las conclusiones del Fourth Consultative Meeting of International and Regional Organizations of Journalists en Paris el 20 November 1983, referente a la integridad profesional del periodista: “El papel social del periodista exige el que la profesión mantenga un alto nivel de integridad. Esto incluye el derecho del periodista a abstenerse de trabajar en contra de sus convicciones o de revelar sus fuentes de información, y también el derecho de participar en la toma de decisiones en los medios de comunicación en que esté empleado”.

Naturalmente, ese código ha sido obviado en todas las publicaciones. A lo máximo que se ha podido acceder es a los comités profesionales de empresa, que tienen la potestad, formalmente, de dar su opinión sobre las decisiones editoriales de su medio o de votar -sin poder decisorio- en la selección de la dirección.

OTRO DEBATE, EL REGISTRO

Los empresarios españoles, especialmente, están, además, preocupados porque el gobierno de Pedro Sánchez está ultimando la aplicación del Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación, que determina la obligatoriedad de crear un registro de transparencia de los medios que controlará la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Habrá multas sancionadoras no demasiado elevadas, pero sí evidenciadoras de la situación de los medios.

Se intenta evitar la concentración de medios que puede llevar al monopolio del sector. Y se quiere que  las decisiones editoriales  se tomen libremente en los medios, y dentro de la línea editorial del medio para garantizar la divulgación de los conflictos de intereses que puedan existir.

Todo esto significa que la profesión de periodista podría alcanzar un nivel superior de calidad al participar en la toma de decisiones y que el Estado controlaría el funcionamiento ético de las empresas.

[1] https://elpais.com/sociedad/2021-11-04/oughourlian-considera-que-no-es-buen-momento-de-separar-educacion-y-medios-en-prisa.html.


[1]

Comparamos ChatGPT y Deep Seek

CONFRONTACION ENTRE LA AMERICANA CHAT GPT Y LA CHINA DEEP SEEK

Hemos hecho la misma pregunta a las dos: cómo está la situación política española

Por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista

(Versión en castellano)

La reciente aparición de DEEP SEEK (algo así como “búsqueda de departamento”) y su lógica competencia con CHATGPT (chat es hablar, charlar; GPT Generative Pre-trained Transformer) genera una serie de dudas sobre en qué se asemejan y en que se diferencian. Es decir, cual nos merece más confianza para trabajar, sea el trabajo que sea.

Dejaremos de lado la necesidad, o no, de trabajar con sistemas de gestión inteligente, debate que acaba de empezar.

LA PRUEBA

Hemos hecho una prueba realizando a ambos programas de Inteligencia Artificial (IA) la misma pregunta: “como es la situación de la política española”. Sus respuestas, como es lógico, no se diferencian en mucho, pero sí en los detalles y en la ordenación de temas que Deep Seek y ChatGPT nos ofrecen en sus respuestas. Se hizo el día 26 de enero del 2025.

Veamos el primer párrafo de ambos programas, que son la introducción al tema. La respuesta, como se verá, tiene una estructura redaccional semejante: se inicia con una introducción al tema y el enunciado viene compartimentado en diferentes puntos.

La introducción de ChatGPT es la siguiente:

La situación política en España es bastante compleja y está marcada por varios factores, incluyendo las tensiones entre los distintos niveles de gobierno, la relación entre los partidos a nivel nacional y autonómico, y las cuestiones sociales y económicas. A continuación, te doy un análisis general de algunos de los elementos más (sin punto final).

En Deep Seek el primer párrafo introductorio dice así:

La situación política en España es compleja y está marcada por una serie de factores que incluyen la fragmentación parlamentaria, la polarización política y los desafíos socioeconómicos. A continuación, se presenta un análisis general de los aspectos más relevantes: (ya continuación vienen los apartados temáticos).

Observemos que las primeras palabras en los dos programas de IA son idénticos, o casi. Se introduce, desde el principio, la idea de que la situación es “compleja”, se añade lo de las “tensiones”, en un caso, y “fragmentación” por otro. Se menciona el tema de lo social y lo económico, en la mitad inferior del texto. Es decir, coinciden ChatGPT y Deep Seek en diferentes temas, aunque el primero, el ChatGPT, habla “partidos autonómicos”, y el otro programa, no.

Estos son los ítems, o subapartados, que se pueden observar en la respuesta de la americana ChatCPT:

1.Gobierno central y coalición de izquierdas.

  1. Desafíos económicos.
  2. Independencia de Cataluña (no Cataluña).
  3. El auge de la derecha y la polarización.
  4. Sistema electoral y fragmentación política.
  5. Movimientos sociales y protesta.
  6. Resumen.

Mientras que la china Deep Seek ordena su respuesta a través de los siguientes subapartados:

  1. Fragmentación y multipartidismo.
  2. Polarización política.
  3. Desafíos territoriales: Cataluña (sic) y el independentismo.
  4. Crisis económica y social.
  5. Elecciones y perspectivas futuras.
  6. Relaciones internacionales.
  7. Conclusión.

DIFERENCIAS EN EL ORDENAMIENTO TEMÁTICO

Inicialmente podemos observar, ya, una serie de diferencias sobre la ordenación temática en ambos programas.

Por ejemplo, Deep Seek ofrece en su primer párrafo el estudio de la fragmentación y el multipartidismo. Según parece, este programa considera este tema como el principal de su respuesta. También en el punto 1 del otro programa de IA se habla de la situación política, señalando que “la estabilidad del gobierno ha sido relativamente sólida”.

En ChatGPT también aparece en el punto 4, este tema, donde se habla de fragmentación y de polarización, conceptos, ambos, ofrecidos en Deep Seek, pero con mayor importancia.

En los estudios académicos se da mucha importancia al ordenamiento temático. Poner un artículo en primer lugar significa que se le da más importancia que al segundo, como es lógico.

Empecemos el análisis.

El tema de la polarización política está situado en Deep Seek en segundo lugar, mientras que en ChatGPT se ofrece en el punto 4. En ambos casos se emplean las mismas palabras “polarización” y se comenta la creciente importancia del partido de extrema derecha VOX. Hay un orden jerárquico diferente al tratar de un tema tan importante como es la polarización. Para Deep Seek es el segundo tema importante y para ChatGPT es el cuarto.

En cuanto al tema de Catalunya (que ambos denominan Cataluña, que no es el nombre oficial de la comunidad), ChatGPT habla de la “independencia de Cataluña”, y lo hace en el apartado3. Al hablar del proceso catalán, se indica que camino la de solución, porque el “PSOE se ha centrado en el diálogo y la negociación, pero la oposición y algunos sectores sociales siguen reclamando más postura firme”.

En el otro programa de IA, el chino, aparece el conflicto catalán como un “desafío territorial”, al que considera uno de los principales “desafíos políticos”. Aquí lo situan en el apartado 3, coincidiendo con ChatGPT.

Se señala aquí que la tensión ha disminuido, pero que “el independentismo catalán sigue siendo una fuerza importante”, no se moja en calificarlo de “muy importante”. Si que se indica que Pedro Sánchez ha optado por “el diálogo” y recuerda la reforma del delito de sedición y de indulto, lo que ha generado “críticas desde la derecha y sectores constitucionalistas” En este tema, también hay grandes coincidencias.

Respecto a la crisis económica y social, que en Deep Seek aparece en el apartado 4, se señala la recuperación económica de España, indicando que siguen los desafíos como el desempleo, la inflación y el aumento del coste de la vivienda.

En ChatGPT el tema es el segundo de su redactado. Y coinciden en el diagnóstico con el otro programa que confrontamos menos en el tema de la vivienda, que no lo menciona, lo que resulta chocante porque es uno de los que más preocupa a la sociedad.

En cuanto a las relaciones internacionales, el apartado 6 de Deep Seek, señala la buena situación de España en el mundo, pero se da especial relevancia al tema de la inmigración oa la relación con Marruecos.

Nada de esto aparece en ChatGPT.

Ambos programas coinciden en que el parlamento español está fragmentado (punto 1 en Deep Seek y 4 y 5 en el otro), señalándose lo difícil que es establecer gobiernos estables. ChatGPT señala a Vox como un factor del incremento de la polarización. Deep Seek también menciona a Vox para señalar el incremento de esa polarización por su discurso nacionalista y antiinmigración.

Un tema importante, aunque esté situado en el punto 6, el último, ChatGPT habla de los movimientos sociales y protestas, indicando que es en el ámbito laboral, feminismo y ecologismo donde se observa más agitación.

Las conclusiones de ambos estudios son las siguientes:

ChatGPT

En resumen, la situación política española está marcada por una profunda división ideológica, con un gobierno de izquierda que intenta gestionar una economía compleja y unos desafíos territoriales, mientras que la oposición, en especial la derecha, se presenta como una alternativa a través de un discurso. de unidad nacional y críticas a la gestión del gobierno en temas clave.

Y en Deep Seek:

Conclusión

La situación política en España sigue siendo inestable debido a la fragmentación parlamentaria, la polarización y los desafíos socioeconómicos. El gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez enfrenta un difícil equilibrio entre mantener el apoyo de sus aliados y gestionar las críticas de la oposición. En este contexto, la capacidad de diálogo y la búsqueda de consensos serán claves para garantizar la estabilidad política en los próximos años.

Observa que en el ChatGPT se habla de “resumen”, mientras que en el otro programa de dice “conclusión”.

OBSERVACIONES PERSONALES

Las respuestas de la plataforma china y de la americana no dejan de tener diversos puntos en común. Lógicamente las bases de datos utilizadas por ambas para ofrecer una respuesta a nuestra pregunta no pueden ser demasiado dispares. El logaritmo que emplean ambas, diseñado por sus creadores, las conduce a fuentes de información similares. Luego, las conclusiones pueden ser diferentes, algo diferentes o muy diferentes.

En este caso, Deep Seek ofrece una solución a los problemas de España, al decir en sus conclusiones que  “la capacidad de diálogo y la búsqueda de consensos serán clave para garantizar la estabilidad política en los próximos años”. Es decir, ofrece una salida lógica a una situación realmente complicada de nuestro país.

En el ChatGPT no se ofrece salida alguna.

Por extensión en las respuestas, el programa americano nos ofrece 570 palabras y el chino 538. Es decir, bastante parecida a la extensión de las respuestas de ambas plataformas.

La americana se diferencia, especialmente, de la china en cuanto a la cuestión catalana, al destacar el tema en un apartado, el tercero. La otra también lo hace, pero con algo menos de importancia en sus subapartados, aunque suficiente en el texto interior. Se señala, en ambas, que hay fuerte oposición por parte de algunas fuerzas políticas.

Ambas reiteran que desde el gobierno de Sánchez se ha intentado tender puentes para solucionar el conflicto.

Ambas mencionan especialmente la polarización -como es lógico- y los desafíos sociales y económicos, aunque ninguna de ellas habla negativamente.

A destacar que el tema de la vivienda solamente está abordado por una de las plataformas, la china.

Nuestro resumen final es que ambas plataformas de IA “beben” de fuentes informativas similares, aunque se establecen diferencias en valorar los diferentes aspectos de su discurso.

Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista.

 

A CONTINUACÍÓN REFLEJAMOS FIELMENTE LA RESPUESTA DE AMBAS

(con algunos errores o fallos ortográficos que hemos respetado)

CHATGPT

La situación política en España es bastante compleja y está marcada por varios factores, incluyendo las tensiones entre los distintos niveles de gobierno, la relación entre los partidos a nivel nacional y autonómico, y las cuestiones sociales y económicas. A continuación, te doy un análisis general de algunos de los elementos más

  1. Gobierno central y coalición de izquierdas

En España, el gobierno está liderado por Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que forma una coalición con Unidas Podemos, un partido de izquierda. Esta coalición ha tenido que navegar por tensiones internas debido a las diferencias ideológicas entre los dos partidos y las dificultades para aprobar leyes clave en el Congreso. A pesar de ello, la estabilidad del gobierno ha sido relativamente sólida, aunque c

  1. Desafíos económicos

La situación económica sigue siendo uno de los principales retos para el gobierno. Aunque la economía española ha mostrado signos de recuperación tras la pandemia de COVID-19, el desempleo, especialmente entre los jóvenes, sigue siendo elevado. Además, la inflación y el costo de vida son preocupaciones crecientes, lo que ha generado malestar social y presionado al gobierno para implementar políticas que enfrenta.

  1. Independencia de Cataluña

El conflicto territorial con Cataluña sigue siendo uno de los temas más divisivos. Aunque las tensiones han disminuido desde el referéndum de 2017, las diferencias sobre la autodeterminación y la forma de gestionar las relaciones con la región continúan siendo un desafío para el gobierno central. En este sentido, la estrategia del PSOE se ha centrado en el diálogo y la negociación, pero la oposición y algunos sectores sociales siguen reclamando una postura más firme.

  1. El auge de la derecha y la polarización

El Partido Popular (PP), junto a Vox, un partido de extrema derecha, han aumentado su influencia en los últimos años, especialmente en respuesta a las políticas del gobierno de izquierda. La fragmentación del voto, con la creciente polarización entre los partidos de izquierda y derecha, ha dado lugar a un panorama político en el que los acuerdos y las coaliciones son cada vez más necesarias pa (sic)

Vox, en particular, ha cobrado fuerza por su discurso en temas como la inmigración, la unidad de España y la crítica a las políticas de género. Este crecimiento de la ultraderecha ha llevado a una mayor polarización en la sociedad.

  1. Sistema electoral y fragmentación política

El sistema electoral español es proporcional, lo que ha dado lugar a un panorama político fragmentado, en el que los grandes partidos tienen que negociar con los más pequeños para formar mayorías. Esto se ha visto reflejado en la multiplicación de partidos a nivel nacional y autonómico, lo que hace más difícil la estabilidad política y la formación de go.

  1. Movimientos sociales y protesta

Los movimientos sociales, especialmente aquellos relacionados con derechos laborales, feminismo y ecologismo, continúan siendo muy activos en la política española. Esto se ve reflejado tanto en las políticas del gobierno (como la Ley de Solo Sí es Sí) como en las protestas sociales, que pueden influir en la agenda política y pr.

En resumen, la situación política española está marcada por una profunda división ideológica, con un gobierno de izquierda que intenta gestionar una economía compleja y unos desafíos territoriales, mientras que la oposición, en especial la derecha, se presenta como una alternativa a través de un discurso. de unidad nacional y críticas a la gestión del gobierno en temas clave.

Deep Seek

análisis de la situación política española

La situación política en España es compleja y está marcada por una serie de factores que incluyen la fragmentación parlamentaria, la polarización política y los desafíos socioeconómicos. A continuación, se presenta un análisis general de los aspectos más relevantes:

  1. Fragmentación y multipartidismo

Desde las elecciones generales de 2015, el sistema político español ha experimentado una transición desde un bipartidismo tradicional (PP y PSOE) hacia un escenario multipartidista. Esto se debe al surgimiento de nuevos partidos como Podemos (ahora integrada en Sumar), Ciudadanos (en declive) y Vox (extrema derecha).

Esta fragmentación ha dificultado la formación de gobiernos estables, obligando a negociar coaliciones y acuerdos puntuales. El gobierno actual es una coalición entre el PSOE (socialistas) y Sumar (izquierda), con el apoyo de partidos independentistas y regionales.

  1. Polarización política

La polarización entre la izquierda y la derecha se ha intensificado en los últimos años, con debates acalorados sobre temas como la gestión de la pandemia, la reforma laboral, la ley de vivienda o la ley trans.

Vox, como partido de extrema derecha, ha contribuido a esta polarización con un discurso nacionalista y antiinmigración, mientras que la coalición de gobierno ha impulsado políticas progresistas que han generado rechazo en sectores conservadores.

  1. Desafíos territoriales: Cataluña y el independentismo

El conflicto territorial, especialmente en Cataluña, sigue siendo uno de los principales desafíos políticos. Aunque la tensión ha disminuido desde el intento de independencia de 2017, el independentismo catalán sigue siendo una fuerza importante.

El gobierno de Pedro Sánchez ha optado por una estrategia de diálogo y ha impulsado como la reforma del delito de sedición y el indulto a líderes independentistas, lo que ha generado críticas desde la derecha y sectores constitucionalistas.

  1. Crisis económica y social

Aunque España ha mostrado una recuperación económica tras la pandemia, persisten desafíos como el alto desempleo (especialmente entre los jóvenes), la inflación y el aumento del coste de la vivienda.

Estas cuestiones han generado malestar social, reflejado en movilizaciones y protestas, y han puesto presión sobre el gobierno para implementar políticas que mitiguen estos problemas.

  1. Elecciones y perspectivas futuras

Tras las elecciones generales de julio de 2023, Pedro Sánchez logró renovar su mandato gracias a una coalición de izquierdas y al apoyo de partidos independentistas. Sin embargo, su gobierno se enfrenta a un Parlamento fragmentado y a una oposición fuerte liderada por el PP y Vox.

Las próximas elecciones autonómicas y europeas podrían reconfigurar el panorama político, especialmente si la derecha (PP y Vox) logra consolidar su posición.

  1. Relaciones internacionales

España mantiene un papel activo en la Unión Europea, apoyando políticas de cohesión y transición ecológica. Sin embargo, la polarización interna también se refleja en la política exterior, con diferencias entre la izquierda y la derecha sobre temas como la inmigración o la relación con Marruecos.

Conclusión

La situación política en España sigue siendo inestable debido a la fragmentación parlamentaria, la polarización y los desafíos socioeconómicos. El gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez enfrenta un difícil equilibrio entre mantener el apoyo de sus aliados y gestionar las críticas de la oposición. En este contexto, la capacidad de diálogo y la búsqueda de consensos serán claves para garantizar la estabilidad política en los próximos años.

 

 

EL PAÍS ESTÁ DEVALUANDO EL VALOR DE LA FOTOGRAFÍA

Por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista

El valor de la fotografía en prensa no es sólo el de romper con el negro y gris del texto. El valor de la fotografía en la prensa es el de ilustrar con imágenes lo que se dice en el texto. Puede apoyar al texto o convertirse en el principal motivo de explicación de un hecho o de un comentario.

Muchas veces tiene más importancia la fotografía que el propio texto. Hoy analizamos la política de EL PAÍS respecto a las imágenes.

Estudiemos, por ejemplo, la edición del miércoles 8 de enero del 2024.

Ya en portada aparece una imagen sobrecogedora: una patera, repleta de migrantes, acoge el nacimiento de un pequeño, al que su madre acaba de dar a luz. La imagen la recoge uno de los socorristas del buque de salvamento Tolín. Allí se ve un pequeño grupo de los 60 que viajaban en una frágil lancha neumática, procedente de algún punto de África.

La fotografía, repetimos, es sobrecogedora. Se salva la vida del pequeño y de la pobre mujer que acababan de llegar a lo que consideran “un paraíso”.

La imagen es maravillosa por lo que nos ofrece: un acto de plena humanidad en el que todos los migrantes se ponen a disposición de la embarazada para ayudarle en el parto.

Aquí, en esta imagen, no debemos buscar calidad artística, ni contrastar la luz, ni siquiera la impresión en papel de un diario, que siempre pierde calidad.

Aquí, lo que se evidencia y recoge, es la oportunidad. La oportunidad es uno de los valores de la fotografía en prensa. La imagen fue captada por uno de los socorristas.

La caída de un político, el abrazo enternecedor entre dos personas, la cara de sorpresa de un niño cuando recibe un juguete de los Reyes Magos, esa estirada de Courtois ante un disparo maravilloso de Dani Olmo.

La oportunidad es uno de los principales valores del periodismo escrito. Está escrito, no sé por quién, que los grandes periódicos americanos, de EEUU principalmente, envían siempre a uno o dos fotógrafos cuando su presidente viaja. ¿Por qué?, pues porque cuando asesinaron a Kennedy no había nadie dispuesto a disparar la cámara. Las fotografías del magnicidio son posteriores. De oportunidad, pero de oportunidad postrera.

A Trump le han disparado dos veces en los últimos meses. Y siempre ha habido imágenes que recogen los segundos después de que las balas le rozaran. Bueno, en realidad le rozó una. La otra no fue disparada porque el servicio secreto detuvo al tipo con un arma de gran calibre. Pero la zona estaba repleta de cámaras de filmación o de fotografía.

Todo esto viene a cuento de que en la edición de EL PAIS, que estamos comentando, aparecen varias fotografías que no están firmadas por nadie. Es decir, podría decirse que son anónimas sino fuera porque ese diario cita a los autores: una fotografía está cedida por la autora (en la página 48) y las otras dos aparecen en la 16, y la otra en la 20. Y una más, en la 38.

La fotografía de la página 48, en la contraportada, se puede leer una entrevista con la investigadora Renée DiResta. Sin que se sepa la razón, o razones, la imagen está cedida por la entrevistada. Surge la duda: ¿por qué no se envió a un fotógrafo a la entrevista teniendo en cuenta que se hacía en Madrid?, es decir, a pocos kilómetros de la redacción.

No se trata de una fotografía de estudio. De esas que llevan varias horas realizarlas porque se ha de trabajar la luz, las sombras, el maquillaje, el vestido…

No. Se trata de una simpática fotografía de la entrevistada sonriendo, vestida con un jersey polar que más bien parece una bata de boatiné. Pero si a ella le gusta, nada más que decir.

De la fotografía siguiente, la de la página 16, debemos señalar que se trata de una imagen que capta una magna reunión, convocada por la Generalitat, a la que acudieron representantes de las entidades patronales y sindicales. En el pie de foto se puede leer: “reunión del Govern con los sindicatos y las patronales, en una imagen de la Generalitat”.

Al tratarse de una reunión más o menos masiva, probablemente se dieron numerosas oportunidades para captar imágenes de cierta relevancia, tanto política como humana. Un abrazo entre rivales, un apretón de manos entre sindicalistas y patronos, una cara de disgusto por algo que no sabemos o un gesto de asentimiento o de rechazo hacia algo o alguien.

Pero no. EL PAIS no envió a nadie para cubrir ese evento, que era importante porque el presidente Illa recibía el apoyo de los denominados agentes sociales y económicos.

También, en este caso, el Palau de la Generalitat está a pocos kilómetros del escenario de ese evento.

En el caso de la información de la página 20, se observa una fotografía de grupo en el que aparecen siete personas, pero sólo una interesa informativamente, la que está arriba a la izquierda, de Juan Antonio Segura, un alto cargo de la policía local de Bétera, detenido por un presunto delito de revelación de secretos.

Aquí puede haber una disculpa en el tratamiento de la fotografía porque se trata de una imagen captada por alguien del ayuntamiento o de alguna entidad interesada en el acto que se celebraba, puesto que a las siete personas se las ve predispuestas a salir en la fotografía oficial de algún evento.

Sin embargo, esa fotografía podía haberse trabajado más. Quizás ofreciéndola tal como está, pero destacando, en un anexo, la imagen del implicado en el supuesto delito.

Hubiera sido una aportación interesante porque en la fotografía ofrecida por este diario apenas se distingue cómo es el individuo.

La última fotografía que comentaremos aparece en la página 38. Se trata de la imagen de un ciclista famoso: Bernardo Ruiz, que acaba de cumplir 100 años y que fue campeón de la Vuelta en 1948 y el primer español en subir al podio del Tour de France, en 1952. La fotografía del deportista aparece en segunda instancia, sentado cómodamente en su casa y en el pie de foto aparece el siguiente texto: “Bernardo Ruiz, en su casa, en una foto cedida por la familia”.

El entrevistador, Carlos Arribas, se desplazó hasta Orihuela, donde reside Bernardo, pero no le hizo ninguna fotografía.

El País organizó , hace unos meses, una exposición de sus fotografías en Huete, provincia de Cuenca, titulada, precisamente, “Fotógrafos de El País”. Se exponían las obras en el Museo de Arte Contemporáneo Florencio de la Fuente.

César Lucas, el primer editor de fotografía del citado diario -y que saltó a la fama por una imagen de la cantante y actriz Marisol desnuda, en Interviú- dijo, sobre la exposición, que [cabe destacar] “algo muy especial como fue conseguir que la fotografía tuviera importancia y su propio valor dentro de la información periodística”. Es decir, los fotógrafos tuvieron que convencer a los profesionales de la pluma que no sólo el texto informa…

Otra crítica que se le puede hacer a El País referente a su política informativa gráfica es que los pies de foto son redundantes, poco explicativos, a veces, incluso, insultantes.

No se puede publicar una fotografía de acompañamiento de un texto sobre rebajas ofreciendo una imagen de una pareja frente a un escaparate y escribir en el pie de foto “una pareja ante un escaparate”.

La fotografía explica por sí misma o no se explica. Y si se explica, ¿para qué ponerle un texto en el que se reafirma lo que está viendo el lector?

En este caso lo aconsejable es emplear la figura periodística del “pie de foto”. Esto quiere decir que el texto que va debajo de la imagen puede explicar alguna información secundaria del texto. Se utiliza mucho en periódicos estadounidenses.

Otro error de este periódico es ofrecer diariamente una fotografía de autor en sus páginas editoriales. Las fotografías presentadas suelen ser de muy alta calidad, pero el papel empleado es de baja calidad, por lo que muchas imágenes apenas son apreciables.

En resumen, El País, uno de los grandes diarios europeos y latinoamericanos, no ha reflexionado sobre el papel que la fotografía ha de tener en sus páginas.

La fotografía, en conclusión, debe explicarse por sí misma, debe ser artística o de instantaneidad absoluta.

Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista.

LOS PERIODISTAS (Y ALGUNOS MÁS), CONTRA TRUMP Y MUSK

Por Manuel López profesor honorario de la UAB y periodista.

L@s periodistas no sabemos llorar. Es lo que me decían mis maestros cuando empecé en esta profesión.

No lloraremos, ante lo que está pasando, por el contrario, debemos plantar cara y ser activos para defender la libertad de expresión y el derecho a publicar. No sólo es uno de los derechos humanos. Se trata de una de las claves de la supervivencia de la humanidad. Sin derechos, la humanidad va hacia su desaparición, porque los más poderosos nos harán -quieren hacernos- la vida imposible, una vida de esclavitud.

Y ahí están Trump y Musk. Quieren llevarnos por ese camino de autodestrucción.

Un presidente elegido democráticamente y un empresario, que parece ser el más rico del mundo.

Quieren ser los amos del mundo sin que nadie les haya elegido para serlo. El presidente tiene derecho a dirigir su nación, pero no la nuestra.

Y nuestra defensa está en esos dos derechos humanos, la libertad de expresión y el derecho a publicar, porque no sólo tenemos derecho a expresarnos, sino también a hacerlo público, a publicarlo.

El panorama, al empezar 2025, parece grave, muy grave, al menos para la prensa de los Estados Unidos de América del Norte.

Dos son los eslóganes de ese gran país: E pluribus unum (“De muchos, uno”) y In God we trust (“En Dios confiamos”). Es decir, la persona y la divinidad, o el destino, o la voluntad de querer ser, según se sea creyente o no.

Pues bien, los primeros datos para 2025 no son demasiado alentadores, al menos para el periodismo americano y, por lógica carambola, para nuestro periodismo, el catalán, el español y el europeo.

  1. The Washington Post (TWP) está teniendo dificultades para encontrar un nuevo editor. Ha fracasado, después de 15 meses en el cargo, William Lewis. No ha sido bien aceptado por la redacción. Se cargó a Sally Buzzbee, antigua directora de Associated Press, que fue despedida de malas maneras. Lewis se metió en un lío al enfurecerse cuando su diario publicó un reportaje en el que se denunciaban prácticas periodísticas típicas del peor periodismo sensacionalista británico, auspiciadas por el que debía ser el nuevo director de TWP, Rob Winnett.  La redacción del periódico protagonizó un acto de rebeldía que dejó en evidencia al citado periodista.
  2. Sin embargo, es más importante que Jeff Bezos, gran empresario, accionista de Amazón, y uno de los más ricos del planeta, hizo algo que asombró a todo el mundo: prohibió que TWP editorializara en favor de Kamala Harris. El Post siempre había apoyado a los candidatos demócratas, pero esta vez Bezos prohibió cualquier pronunciamiento.
  3. El New York Times (NYT) sí apoyó a Harris, pero, en contra de la historia, muchos otros periódicos dejaron de mostrar su apoyo a los demócratas, entre ellos Los Ángeles Times y el USA Today.
  4. La cadena de noticias izquierdista MSNBC ha claudicado ante Trump y dos de sus principales directivos han ido a cumplimentar al presidente electo a Mar-a-Lago, con la intención de demostrar a la audiencia de que la cadena se sitúa en una posición neutral.
  5. Jorge Ramos, quizás el periodista latino más influyente, ha salido de Univisión, famoso por su oposición al magnate.
  6. Trump está enviando a una legión de abogados a querellarse contra todo medio que se le oponga, por ejemplo, The Des Moines Register. Se trata de dar trabajo a los opositores en los tribunales para que dejen de centrarse en su persona.
  7. Trump, apenas venció en las urnas, dijo que tenía la intención de “poner orden en la prensa corrupta”… De momento también se ha puesto frente al famoso periodista Bob Woodward, el impulsor del caso Watergate, Trump también está en contra de los premios Politzer por premiar investigaciones de NYT y el Post.
  8. Disney, multinacional propietaria de ABC, no quiere empezar el año con mal pie contra Trump puesto que tiene 230 licencias de emisoras que dependen de su renovación del presidente y de su equipo. ·El presidente les ha amenazado con silenciarlas, concediendo la licencia a empresas mucho más favorables a su persona,

El camino para Trump está siendo allanado con amenazas directas o indirectas, lo que significa que EEUU puede llegar a una situación en la que la prensa deje de ser libre y atenta a sus obligaciones, lo que lleva al camino hacia el autoritarismo.

La trinchera en defensa de la libertad de expresión la están defendiendo los periodistas, de forma individual o colectiva. Esa trinchera no es solo de los colegas americanos, es una Trinchera común a todo el mundo, al menos a nuestro mundo, el occidental, el rico, el que cree que los Derechos Humanos todavía han de ser defendidos a ultranza. Caiga quien caiga.

(Este comentario ha sido realizado con datos de El País, del 29 de diciembre de 2024)

Manuel López profesor honorario de la UAB y periodista.

TRUMP, EL GRAN ENEMIGO DE LA PRENSA, NO GANARÁ LA BATALLA

por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista

Acabamos de leer hoy, en El País, que Trump, el presidente electo de los EEUU, se ha proclamado enemigo de la prensa. Eso es algo que ya se intuía, pero es peligroso saber que, a pesar de su gran victoria en las recientes elecciones presidenciales, Trump no ha modificado un ápice su opinión.

Ser enemigo declarado de la prensa es síntoma de una persona cerrada, posiblemente inculta, poco preparada desde infancia y juventud para asumir un papel de persona madura, preocupada por lo que pasa en el mundo. Una persona que debe saber que no está sola en nuestro planeta y que, como es lógico, lo que afecta al mundo nos afecta a todos. Y al revés, lo que afecta a uno, afecta a todos.

No vamos a hablar del efecto mariposa, eso de que aleteo de semejante lepidóptero puede provocar catástrofes en la otra punta del planeta. Es toda una verdad que cualquier decisión de un dirigente, o un líder, puede llevarnos a la destrucción total.

Aterra pensar que personas como el presidente de Corea del Norte, o el presidente de Irán, o Putin, e incluso Macrón -cada vez más belicoso- tienen en sus manos la posibilidad de hacer detonar una o decenas de bombas nucleares. Y ahora mismo, cuando escribimos este artículo, aterra pensar que Trump tendrá, a partir de enero, la maleta atómica a su lado a lo largo de las 24 horas del día y durante todos los días de la semana.

La prensa se ha convertido en enemiga del presidente electo en un momento en que está de capa caída. Las tiradas no hacen más que bajar. La publicidad se pasa al lado digital. Los jóvenes no suplen a los lectores mayores.

Es verdad que la prensa tiene que hacer una severa reflexión sobre su estado actual. No podemos defender un modelo de periódico, en 2024, que sea igual que el de hace veinte años. Con lo que ha llovido, la prensa apenas ha experimentado cambios.

Se ofrecen suplementos de moda lujosos, suplementos de literatura, el deporte está cada vez más omnipresente en los papeles, contamos con grandes escritores y opinadores, pero así, y todo, la prensa no acaba de levantar cabeza. Y, encima, se le pone en contra todo un presidente de los Estados Unidos de América.

Pero… es bueno que Trump haya visto en la prensa un enemigo, o una enemiga.

Si, lo es porque la fortalece: he ganado las elecciones, pero he perdido a la prensa, podría estar pensando en estos momentos. Y tendría toda la razón.

¿Por qué nos alegra esa oposición frontal a los diarios?, porque los ciudadanos, las lectoras, el pueblo, en general, no son tontos. Pueden haberle votado, pero la gente necesita, siempre, un contrapunto al poder político, y ese contrapunto lo ofrece la prensa. y también la televisión, pero menos.

Trump puede tomar decisiones drásticas en numerosos ámbitos que nos afectarán a todos, no solo a los norteamericanos. Pues bien, esas decisiones no siempre serán acertadas ni explicadas. ¿Quién le llevará la contraria?, ¿Quién le dirá al rey que está desnudo? La prensa, sin duda alguna.

Vamos a ver venir una auténtica batalla por hacerse con los medios escritos. Es más que posible que Elon Musk adquiera algunas cabeceras, quizás, incluso, las más importantes. Pero quedan muchos diarios y revistas que no podrá comprar, ni Trump cerrar.

Hablamos de la prensa regional, de la prensa local, de esos boletines hechos con poco dinero por colectivos sociales, desde entidades de minorías raciales a grupos de vecinos y vecinas. De publicaciones espontáneas que nacen un día y mueren al cabo de poco tiempo, pero que durante su existencia han dado vigor al debate social.

Hay esperanza en tener enemigos poderosos. Y aquí podría venir a cuento una cita de Séneca (THYESTES, 388): “Res est qui metuat nihil, rex est qui cupiat nihil; hoc regnum sibi quisque dat”, que traducido viene a decir “Es rey quien nada teme, es rey quien nada codicia; esta soberanía se la da cada cual a sí mismo”

¿Como puede un Estado eliminar a un periódico?

·El diario Haaretz, en Israel, en el punto de mira de Netanyahu

(Por Manuel López, profesor de la UAB y periodista)

El diario Haaretz, de Israel, está con problemas. No los problemas clásicos de un diario en papel (falta de ventas, ausencia de publicidad, etc) sino porque el gobierno de su país lo considera un enemigo del Estado.

Netanyahu lo considera un enemigo de Israel.

¿Veremos desaparecer Haaretz en las próximas semanas? Es posible.

El Estado, cualquier Estado, tiene armas más que poderosas para hacer callar a cualquier medio de comunicación. Lo hemos visto en Latinoamérica un día sí y el otro también.

Las fórmulas para silenciar a un medio que hace oposición editorial a un periódico son diversas y pueden confluir en una misma operación de acoso y derribo.

Veámoslas.

  1. Persiguiendo su línea editorial a través del gobierno de la nación. Eso se consigue cada vez que habla cualquier miembro del gabinete y señala al medio como enemigo. Al final, mucha gente lo llegará a creer.
  2. Amedrantando a la propiedad del medio. Se la puede amenazar con una auditoría fiscal, por ejemplo.
  3. Quitando las subvenciones al medio. Actualmente un periódico puede recibir subvenciones directas por su difusión, por su renovación tecnológica, o puede ver cómo el papel recibe un trato preferencial para su importación.
  4. Invocando un boicot del pueblo. Se pueden movilizar partidos, organizaciones sociales, sindicales, colectivos de diferente composición y convencerles para que se movilicen contra el periódico.
  5. Restringiendo o anulando las suscripciones de los estamentos oficiales al medio. Todos los días ministerios, agencias del gobierno, entidades relacionadas con el Estado, bibliotecas… reciben un ejemplar pagado por el gobierno. Pueden ser varias decenas de miles de ejemplares.
  6. Auspiciando a la competencia: dándoles mayores subvenciones que al diario “enemigo”.
  7. Amenazando a los anunciantes: si sigues poniendo anuncios ahí, no te daré contratos oficiales.
  8. Persiguiendo la línea editorial del medio a través de contranotas oficiales para desmentir, un día tras otro, las informaciones u opiniones emitidas.
  9. Persiguiendo o persuadiendo a los periodistas. Pueden recibir visitas del fisco, o ser invitados a irse a otro medio, quizás oficial.

Quizás estemos dando demasiadas ideas a los gobiernos que pretenden deshacerse de medios modestos, pero es preferible que el público sepa de qué pie calzan algunos estamentos políticos para que refuercen su apoyo a los medios críticos.

Manuel López, profesor de la UAB y periodista

¿Google se pasa al papel?

por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista.

Este domingo, 24 de noviembre del 2024, hemos descubierto que Google ha descubierto -perdón la frase- que existe el papel.

La edición de EL PAIS incluye un cuadernillo con el título de “forward”, que significa “adelante”, con el subtítulo de “Perspectivas europeas de la tecnología y la sociedad”. Es el número 1, lo que quiere decir que continuará. No se trata de un encarte especial y extraordinario, no.

Se trata, por lo que se ve, de un intento de Google de penetrar en un público que cree que no conecta con su algoritmo. El público de EL PAIS, creo, está compuesto por gente educada, con niveles académicos más bien altos, con una cartera más que discreta y con una educación digital confirmada.

¿A qué viene ahora que Google se pase al papel para explicar lo que está haciendo?

¿Se ha rendido Google al hecho de que no llega al público de EL PAIS a través de la pantalla del teléfono, de la tablet o del ordenador?

Un poco de todo. En realidad, aceptémoslo, esto de leer páginas y páginas de texto en una pantalla es más bien cansado. El papel es más amable. Lo puedes leer con una taza de café en la mano, desayunando un cruasán grasiento y si no te gusta, lo tiras a la papelera o al compostaje.

El título de portada de este “forward” es toda una declaración de intenciones: “Construyendo el futuro con la IA”. Ese futuro se hará a través de las pantallas, pero Google te lo ofrece -nos lo ofrece- en papel.

El papel tiene sus ventajas y desventajas. Nadie va ahora a elaborar una lista de unas y otras porque son evidentes, y están más que estudiadas. Pero lo que nunca se había visto es que Google supiera comunicarse a través del papel.

¿Es una rendición?, sin duda alguna.

Estamos ante una nueva perspectiva: el algoritmo no tiene suficiente con las pantallas para hacerse con nuestra inteligencia, necesita el papel.

En la revista se pueden leer una serie de cartas del director, entrevistas-encuesta sin nadie que vuelva a repreguntar, sin periodistas que intervengan en la conversación, sin contraste alguno.

Estamos, pues, ante una revista publicitaria, divulgadora de la idea de que Google es formidable y que la Inteligencia Artificial (IA) es lo mejor de ambos mundos. Que la IA es tan inteligente que necesita el papel para explicarse…

Títulos como “Innovación, responsabilidad, solidaridad”; o “El próximo gran instrumento científico”, a cargo de un hindú sij, con turbante y todo; o “IA ‘made in Europe'”: o “Una regulación inteligente permite obtener mayores beneficios”.

Ésta última pieza enfrenta a dos empresarias y directivas -una, directora general de Digital Europe; la otra, directora sénior del área de investigación e ingeniería de Google DeepMind- para hablar de la supuesta regulación inteligente de la red.

Está claro que Google se está posicionando, en el papel, sobre la posible amenaza de Europa de intentar frenar monopolios en el sector de la comunicación. O que las grandes empresas paguen impuestos en el país donde estén transmitiendo sus contenidos.

La revista no elude, más bien lo contrario, la lucha contra las emisiones, a través de la IA, que puede proponer rutas económicas a la aviación para que se reduzca su grado y nivel de contaminación.

Es decir, Google explica en papel todo lo maravilloso que puede ser utilizar SU Inteligencia Artificial en nuestras vidas.

La paradoja de que lo digital se apoye en el papel para defender su negocio está aquí. Cada equis días tendremos una nueva edición de “Forward”, y con ella, la defensa a ultranza de los intereses que se esconden tras esa plataforma, o conglomerado de empresas.

La Comisión Europea ya puede prepararse…

Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista.

Per què aquest és el meu últim tuit

El blog “Paios catalans” publica la opinión de un periodista catalán despidiéndose de Elon Musk y su plataforma

Andreu Farràs

L’elecció de Donald Trump com a president dels Estats Units per la majoria del poble nord-americà malgrat ser un colpista, autoritari, estafador, masclista, homòfob, violador, putero, xenòfob, negacionista, racista i classista irredent, ha fet acabar de decidir-me abandonar definitivament la plataforma X (abans Twitter).

Per què? Vet aquí algunes raons:

1. Perquè X és propietat d’Elon Musk, un dels homes més rics del món, que ha finançat molt bona part de la campanya de Trump, que es vanta de compartir les seves idees i objectius i que en acompanyar-lo a la Casa Blanca es convertirà en una de les persones més poderoses del planeta. Soc conscient que la meva aportació al boicot a X i contra Musk és centmilmilionessimal, és a dir, ridícula, com minúscula va ser la meva participació en el boicot al Mundial de fútbol de Qatar (no vaig veure cap partit) o l’assistència a un mitin o una manifestació al carrer a favor de qualsevol causa que he considerat justa; però em sembla que és el que he de fer per coherència i convido a totes les persones que rebutgen el trumpisme i el que representa a fer el mateix. Si tingués la més mínima possibilitat de comprar-me un exclusiu Tesla també el boicotejaria. De la mateixa manera que si fos astronauta em negaria a anar amb SpaceX.

2. Perquè al retallar dràsticament la plantilla de X (abans Twitter), Musk ha reduït els controls de continguts de la plataforma i l’ha convertit en un cau on han augmentat espectacularment els missatges d’odi, les mentides, les tergiversacions de la realitat i l’assetjament de nombroses personalitats i famosos d’arreu del món a través de campanyes tòxiques sovint orquestrades amb o sense bots.

3. Perquè no soc ni el primer i espero que no sigui l’últim en deixar aquesta arma de guerra desinformativa en mans d’un dels homes més influents del planeta que, amb l’excusa de donar llibertat a tothom, ha permès el retorn de Trump a X i l’ha convertit en una cada cop més fosca plataforma hegemonitzada per l’ultradreta internacional i governs despòtics com els de Putin Netanyahu.

4. Perquè X és un mitjà de comunicació de nova generació que és usat per altres mitjans de comunicació considerats tradicionals –més rigorosos, honrats i ètics— per difondre les seves informacions i anàlisis. Jo feia servir X per això i per seguir a centenars d’amics, parents, companys, col·legues i experts en qüestions que m’interessen. A partir d’ara, seguiré aquests mitjans, amics, parents, companys, col·legues i savis de referència a través d’altres vies. Continuaré, de moment, a Facebook, Linkedin, Whatsapp i Telegram.

5. X (abans Twitter) m’ha servit des del 2011, quan hi vaig entrar, per retrobar-me amb altres persones conegudes a les que havia perdut la pista feia anys o persones desconegudes amb les quals no tenia altra forma de contactar, i també per compartir idees i exposar les meves opinions o repiular-ne d’altres que m’agradaven o interessaven. En alguns casos, per denunciar o protestar per determinats fets que passaven al meu voltant. I he d’admetre que, en algunes ocasions, ha servit força per arreglar el que amics i veïns consideràvem un disbarat. Tot això, a partir d’ara, provaré de seguir-ho fent a través d’altres mitjans.

6. Deixo X perquè tinc molts parents i amics –ni polítics ni periodistes ni, encara menys, influencers o assimilats— que viuen feliç i tranquil·lament sense tenir cap relació amb X, la qual cosa demostra que és perfectament prescindible.

Participar en X és pagar a Musk. Pagar a Musk és finançar Trump. Animeu-vos i deixeu X. Boicot a Musk! Boicot a Trump!

(pedimos perdón por los errores en el texto de la web, porque no son culpa nuestra sino del corrector de word press)

 

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¿EL PERIODISMO PUEDE VIVIR SIN X?

Algunos sectores proponen su boicot

Si Musk quisiera, Ucrania sería vencida en pocas horas

Por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista

X, antesTwitter, es el gran protagonista de una buena parte de la mensajería por internet. Imposible calcular su importancia, aunque se dice que tiene más de 400 millones de usuarios, o casi.

          Es curioso, cuanta más importancia adquiere este sistema digital, más controversia genera.

Ahora se habla de hacerle el boicot. Lo sugiere, así, el periodista Andreu Farràs en “paios”[1], una web-blog de gran incidencia en la comunidad periodística catalana y referencia para periodistas españoles.

Situémonos respecto a  X, Twitter, para estudiar su importancia, impacto y capacidad de servicio a la comunidad de internet.

Lo primero que hay que decir es que su propietario, Elon Musk, genera cierta desconfianza, por no decir hostilidad, por buena parte de sus usuarios. ¿por qué? Porque Elon es un tipo millonario, el mayor del mundo, que hace y deshace políticas industriales y científicas con una velocidad pasmosa. Con tantos valores es normal que la gente desconfíe, como siempre se hace contra los poderosos.

Es propietario de Tesla, SpaceX, Neuralink y The Boring Company, entre otras. Es decir, toca el sector de la automoción, de la aeronáutica y de la investigación.

En esas empresas, está demostrado, se cultiva la hiperactividad, la competitividad, el trabajar sin descanso y la carencia de respeto de los derechos laborales. Numerosos artículos de internet denuncian que es un auténtico enemigo de los sindicatos.

Lo primero que descubrimos es que Musk es todopoderoso en varios sectores, y especialmente peligroso en el del control del espacio. Su empresa SpaceX dispone de suficiente capacidad en el cielo como para poder impulsar guerras o, lo contrario, terminarlas. Todo a través del control de su sistema de satélites.

Cuando empezó la guerra entre Rusia y Ucrania Musk echó una mano a Volodidir Zelensky, el líder del país invadido, para permitir que su ejército utilizara su red de satélites para fines militares.

No es lo mismo disponer de conexiones digitales de solvencia para poder dirigir tus tropas, que no disponer de esos soportes.

Ahora, con Trump en la Casa Blanca, esas ayudas se van a acabar porque posiblemente el nuevo presidente de los EEUU querrá mediar para acabar la guerra y qué mejor que quitarle potencia al ejército que defiende Ucrania para forzarle a negociar a la baja.

Es decir, en las manos de Musk está acabar con esa guerra en pocas horas. Ucrania se sentiría indefensa si no dispone de comunicaciones para lanzar ofensivas o para defenderse de los ataques rusos.

Y, por supuesto, estamos ante una situación por la que jamás ha pasado el mundo: el poder de una persona, en este caso de Musk, hace que el futuro dependa de sus decisiones.

EL PROBLEMA EN X

X es un sistema de comunicaciones nacido en marzo de 2006, y cuando apareció fue una sorpresa en el mundo de internet. Los usuarios de ese operativo descubrieron un método rápido, sencillo y económico para comunicarse con todo el mundo. Y usando pocas palabras.

Un mensaje podía ser “retuitado” en poco tiempo a millones de personas. Cualquier desaprensivo podía decir que en Valencia, tras la riada, había 800 cadáveres en el aparcamiento de unos grandes almacenes. El bulo corrió y corrió. Todo el mundo sintió un escalofrío… para comprobar, poco después, que era fruto de una mente perversa, apoyada por grupos antisistema y algunos supuestos periodistas.

Pero, con el tiempo X se ha convertido en un problema porque su propietario tiene la capacidad de conducir el flujo de mensajes en un sentido u otro. Brasil se ha desconectado hace poco porque X servía de plataforma para la ultraderecha de Bolsonaro.

Hace apenas cinco años Trump se quejaba de que X le boicoteaba. Hace apenas un mes Musk y el nuevo presidente protagonizaban mítines conjuntos y quizás el oligarca del espacio forme parte del gabinete trumpista de aquí pocas semanas. Hay cierta maniobrabilidad en Musk y en X. Elon puede cambiar de opinión en pocos segundos…

X no es de confianza, pero millones de personas lo usan. Todavía resulta útil para comunicarse rápidamente, para lanzar mensajes a miles de usuarios y para descubrir cosas que uno no sabía antes. De hecho, lo emplean muchos periodistas, aunque sean críticos con X.

Pero X no es un sistema de comunicación neutral. Tiene la habilidad para gestionar cuentas -eliminarlas o darles prioridad-, para potenciar voces o silenciar otras.

Almacena cuanto decimos… sabe de nosotros lo que nadie supone. Percibe tendencias y las impulsa, caso de que coincidan con sus intereses. Poco a poco se ha hecho con el control de buena parte de la comunicación digital. Y eso no puede ser bueno.

Sobre todo porque X es silenciosa…

Es decir, X permite que sus usuarios se escuden en el anonimato, lo que significa que muchos de los mensajes sean tendenciosos, lo que se conoce por fake news, o noticias falsas.

En periodismo no se trabaja con el anonimato, pero es cierto que los periodistas usan X varias veces al día, si no para aceptar sus mensajes, sí para estar informados de las tendencias… Muchos políticos lo utilizan para hacer declaraciones de forma rápida y expeditiva. Nadie les contradice en el sector del periodismo, aunque sí entre el público en general.

Pero X no puede ser una buena fuente informativa por lo que estamos diciendo: permite el lanzamiento de falsos mensajes, no identifica a sus autores y permite que los “bots” -los sistemas de emisión de miles de mensajes anónimos al mismo tiempo- se paseen impunemente por esa plataforma.

X nos vigila, nos intenta orientar, da visibilidad a gentes con intereses ocultos. Musk  ha dicho, recientemente a sus empleados y a la “humanidad” que el periodismo clásico ya no existe, que todos los usuarios de su plataforma son los auténticos periodistas.

Corrió el bulo, hace poco, de que Musk estaba a punto de comprar la CNN. La noticia partió del presidente argentino Javier Miley. No era cierto, pero con la capacidad económica del líder de la informática y del aeroespacio, bien podría ser realidad cualquier día. Naturalmente, las autoridades americanas de la competencia podrían abortar esa operación en su lucha contra la concentración empresarial.

Las agendas de los medios y de los periodistas están repletas de datos confidenciales, pero que pueden ser revelados a través del análisis de los mensajes emitidos a través de X. Dame un mes de tus mensajes y sabré de tus gustos, de tus tendencias sociales, políticas e incluso sexuales.

Naturalmente eso también lo puede hacer Facebook y otras plataformas, pero no figuran en conglomerados tan poderosos como los de Elon Musk.

Una concatenación de mensajes sobre la debilidad de una empresa o de una moneda nacional puede hundirlas. Al día siguiente vendrían las explicaciones y las peticiones de perdón… pero el mal ya estaría hecho.

¿Cómo fiarnos de una persona que ataca a los sindicatos, hace trabajar a destajo a su personal -aunque los pague espléndidamente-, reniega del sistema de comunicación periodística actual y, para más inri, apoya a un Trump relanzado hacia el poder norteamericano? Es relevante el número de trabajadores que ha despedido en los últimos meses. Y eso ha repercutido en la calidad del producto.

Musk es una figura polarizante y multifacética, con muchos admiradores y detractores. Un gran empresario… pero con los pies de barro porque intenta cargarse buena parte del acervo cultural de nuestro mundo, el occidental, claro.

Está en contra de la intervención del Estado en la economía. Aquello del “laissez faire, laissez passer” es su guía principal, y cuando el Estado interviene para regular el mercado para proteger al mismo mercado, Musk se solivianta y lanza sus tropas contra ese intervencionismo.

LA CE, COMO ENEMIGO

Particularmente es enemigo de la Comunidad Europea porque la considera demasiado intervencionista. La CE intenta meter en cintura a las grandes corporaciones de la comunicación, lo que ha generado auténticas campañas de las empresas de Musk en su contra.

La inteligencia artificial se está mostrando como un auténtico campo de batalla de Europa contra EEUU… y también China. En el viejo continente se quiere regular esa nueva arma, aunque nadie sabe cómo. Musk sí lo sabe: déjenme trabajar libremente y les ofreceré un mundo mejor, parece ser su lema de combate.

Y ahora llega el boicot. Son numerosos los periodistas, científicos, políticos y gente normal que estiman que hay que pararle los pies al profeta. Se ha registrado un cierto número de empresas que han retirado su apoyo. No gusta el aumento de discursos de odio y de desinformación. No se acepta que no haya un sistema de verificación de los mensajes.

No gusta que todo el mundo pueda escudarse en el anonimato para divulgar falsas noticias, o noticias falsas.

Numerosos grupos civiles se sienten atemorizados por X. Empieza a cundir la sensación de que no es un espacio seguro y fiable.

Naturalmente no se puede hacer un llamamiento al boicot si la sensación de que X no garantiza la libertad no es ampliamente aceptado por las masas.

Hace falta esperar a que se configure una masa crítica para el abandono masivo de la plataforma de Musk. Pero el camino ha empezado a labrarse.

Manuel López, profesor honorario de laUAB y periodista.


[1] https://paios-catalans.blogspot.com/

¿De verdad son independientes los diarios españoles?

Por Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista

A los estudiantes de periodismo se les suele recordar, el primer día de clases, que en España hay libertad de expresión e información. El buen profesor tiene la obligación de matizar. Es cierto que hay esas dos libertades, y las ejercemos…pero no deja de ser menos cierto que la profesión se encuentra con una serie de límites que pone en cuestión esas verdades.

Hablemos de la independencia de los diarios españoles.

Y lo hacemos porque en EL PAIS del 6 de octubre, página 36 de la edición de Barcelona, se publica una noticia que dice “Preservar la independencia de los medios ante la desinformación”. Se trata de una pieza informativa de tres columnas con gran fotografía en la que pueden verse a una serie de directores y editores de diversos medios españoles tratando el tema.

En el fondo de la fotografía se observa un cartel donde se puede leer “El buen gobierno corporativo de los medios de información para proteger la independencia editorial”. Estamos ante toda una declaración de intenciones. Valiosa y atrevida.

La noticia habla de una reunión de directivos para quejarse de la desinformación. Está muy bien. Es cierto que los fake news están a la orden del día. En internet, en sus diferentes canales, páginas y webs aparecen constantemente informaciones falsas, o mal intencionadas, o inventadas. Hay que combatir esa tendencia de esta década.

Pero antes de esto conviene reflexionar sobre la independencia, o no, de los diarios españoles. Es conveniente que nuestro tejado no sea de cristal.

Lo primero que hay que decir es que observamos que esa independencia no lo es tanto porque todos dependen de empresas mercantiles que lo que buscan es obtener un provecho económico. O eso, o quieren influir en la agenda pública por motivos inconfesados, o no, más bien evidentes: tumbar gobiernos, combatir contra la lucha para reducir la contaminación, modificar leyes progresistas…

También se debe hablar de la importancia de las subvenciones estatales y autonómicas para potenciar y/o silenciar determinados medios. La subvención puede ser directa, en forma de dinero, o tecnológica, ayudando a la reconversión de los medios. Las subvenciones deben ser ecuánimes y repartidas en función de diferentes baremos, pero no siempre suele ser así. Quien determina el reglamento de reparto de subvenciones puede orientar su línea en un sentido u otro.

Una diputación provincial puede dejar de suscribirse a determinado medio que ha publicado algo molesto para su presidente y desde ese momento deja de suscribirse al diario. Eso significa que las bibliotecas, los edificios institucionales (delegaciones, hospitales, escuelas, universidades…) dejen de recibir la suscripción que hasta entonces pagaba la Diputación. Estamos hablando de varios centenares de ejemplares. En el caso de Catalunya o Madrid, quizás algunos millares. Se puede hablar de un ataque directo a las finanzas del medio.

Sigamos. No hay más que mirar algunas webs para descubrir que algunos medios tienen una gran participación por parte de fondos de inversión extranjeros. Uno de ellos es EL PAIS. Esto no significa que ese diario se deba a los intereses foráneos, pero es cierto que la toma de decisiones por parte de la dirección nunca, o casi nunca, publicará información alguna contra esos socios del periódico.

No debemos estar en contra de las inversiones económicas en nuestros medios. Se trata de operaciones mercantiles normales en nuestra sociedad, siempre que no se persigan objetivos inconfesables.

Otra cuestión es la relación de los medios con los anunciantes, que significan una sustancial ayuda para acabar el año con beneficios, o con las cuentas en números rojos.

Hay un libro “Biografía de El Corte Inglés”, de Javier Cuartas, editorial Libros Límite, Barcelona, 1992, con nada menos que 804 páginas que apenas tuvo repercusión en los medios. Naturalmente, con ese título, no se decían cosas bonitas de la gran empresa. No tuvo una gran repercusión en los medios.

El Corte Inglés nos sirve de entrada para incidir en esa relación de medios con anunciantes.

Cuando sucedió el sangriento atentado de ETA contra el Hipercor de la Avenida Meridiana, el 19 de junio de 1987, yo trabajaba en El Periódico. Ese mismo día se presentó un representante de El Corte Inglés para pedir que en las noticias que íbamos a publicar no se relacionase Hipercor con El Corte Inglés.

En realidad, era una tontería, porque todo el mundo sabía de esa relación. Lo que consternó a la redacción fue el hecho de que alguien nos pidiera semejante acción.

En El Periódico yo mismo publiqué un gran reportaje sobre Félix Estrada Saladrich. Se trataba de un empresario auténtico, de los que de la nada creó un gran emporio comercial vendiendo muebles. Lo hizo a través de un comercio llamado “Muebles La Fábrica”, todavía existente.

Lo que hice fue un reportaje sobre esa persona, ya alejada de la dirección comercial, que había elevado un gran negocio sobre apenas una pequeña tienda. Finalmente, se hundió, aunque está ya reflotado.

Pues bien, tras mi reportaje desde la dirección de La Fábrica, de aquellos momentos, se interesaron cerca del jefe de publicidad para saber si seguiría hablando del tema de un empresario exitoso caído en desgracia.

Naturalmente la cosa no pasó de ahí. El Periódico siguió disfrutando de su publicidad, pero el hecho no pasó desapercibido para la redacción.

Existe una casuística semejante en todos los medios de información. ¿Quién no ha tenido presiones de un anunciante? , ¿a quién no se le ha retirado alguna campaña?.

A mis estudiantes siempre les pregunto cuántas informaciones críticas contra Caixa Bank han leído últimamente: ninguna. O sobre El Corte Inglés, o sobre el Banco de Santander, o el BBVA…

No se trata de que impulsemos campañas de descrédito de las grandes corporaciones por el hecho de que sean grandes. De lo que se trata es que nuestros anunciantes sepan que, ante todo, los periodistas y los medios para los que trabajamos, nos debemos a la verdad, o al menos a la verdad a la que seamos capaces de acercarnos.

Las presiones de los anunciantes no son diarias. Faltaría más. En caso contrario, no podríamos hacer periódicos.

Pero, sin duda, hay una cierta autorepresión por parte de los periodistas ante determinados temas. Estando en El Periódico pude observar, durante la preparación de los Juegos Olímpicos de 1992, que no se podía escribir nada contra Juan Antonio Samaranch. Se sabía que tenía comprados grandes extensiones de terreno tras el Tibidabo, comarca del Vallés Occidental, a la espera de poder generar polígonos industriales, que hoy son un hecho.

Tampoco se volvieron a publicar fotografías de cuando Samaranch era falangista. Y eso teniendo imágenes del personaje con el brazo levantando y cantando, supuestamente, el himno de esa formación.

Estamos hablando de los peligros que para la independencia representan las presiones económicas y/o políticas. Ante esos peligros, se está discutiendo, ahora, en España la transposición de decisiones europeas en materia de comunicación.

Por ejemplo, la obligación de los medios de informar, cada año, de la composición de su equipo directivo y de los accionistas.

Nada menos.

Con esa información, el lector puede saber qué está comprando, quien está detrás de las páginas que está leyendo.

Otra medida que se propone desde la UE es que la redacción tenga el derecho a discrepar de la política editorial del medio, a través de una respuesta escrita a publicar en las páginas centrales.

EL PAIS ya tiene ese derecho en sus normativas sobre relación con los periodistas. Pero… apenas hay otros medios que hayan seguido ese camino.

Y aún hay más medidas para garantizar la independencia de los medios: que la redacción pueda tener un representante propio en los consejos de administración, como sí se hace en la gran industria alemana.

Queda mucho camino para que los directivos que asistan a próximos encuentros, como el que publica hoy EL PAIS, puedan abordar con plenitud la defensa de su independencia editorial.

La UE nos muestra el camino, y los sindicatos de periodistas están dispuestos a defender lo conseguido hasta ahora y ampliar sus derechos en defensa de la libertad de expresión y de información.

Manuel López, profesor honorario de la UAB y periodista.