EL PERIODISMO ANTE UN FUTURO INCIERTO

POR MANUEL LÓPEZ, DOCTOR EN CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN Y PERIODISTA

Los miembros del Colegio de Periodistas de Cataluña están en proceso de revisión de su trabajo al ser convocados por la entidad en el VII congreso, a principios de noviembre. Es un momento muy acertado para debatir sobre la profesión porque en los últimos años ha habido tantos cambios e incidencias que si no se afrontan ya, el periodismo puede perder su norte, su función, su futuro.
Actualmente son diversos problemas los que afectan a la profesión, pero yo diría que hay uno que aglutina todos, ¿hay, o no, derecho a la información?
SI, HAY DERECHO A LA INFORMACIÓN, PERO…
inicialmente diríamos que si, que hay derecho a la información, a distribuir y recibir noticias, reportajes, entrevistas, filmaciones, audios…etc. Pero todos estos géneros que permiten a los periodistas, y las periodistas, está claro, expresarse con rigor y respetando la ética profesional, están en peligro porque estamos ante una serie de factores que ponen en peligro el objetivo principal: hacer buen periodismo.
No haremos un ranquing de problemas: no se trata de decir cuál es lo primero y qué el último. La idea general es que tenemos la sensación de que cada día es más difícil ejercer la profesión.
La censura todavía existe, y quizás crece. Cada vez más las empresas periodísticas están más presionadas por el capital para que se conviertan en vías de expresión de los grandes intereses económicos. Y por las fuerzas políticas.
Sorprende mucho ver que los diarios en papel dedican buena parte de las páginas nones -las de la derecha del lector- a publicidad, cuando todo el mundo sabe que es el espacio donde primer mira el lector, el más importante.
La decisión de hacer que las nones estén ocupadas por la publicidad no ha sido de los periodistas. Pero esto es solo un pequeño ejemplo.
Las páginas de economía están rellenadas de noticias empresariales, muchas veces no confrontadas, no verificadas. ¿Porque?, pues porque las secciones de economía de los diarios disponen, en general, de pocos periodistas, mientras que las grandes corporaciones tienen decenas de periodistas en plantilla que cada día se ocupan de intentar que los medios les sean favorables.
Los bancos, las cajas, las grandes empresas inundan cada día las redacciones con comunicados de escaso valor, pero que sirven para que los periodistas tengan tanto trabajo al gestionarlas que no tienen tiempo para investigar. Los gabinetes de comunicación lo que hacen ses bloquean las redacciones. Así de claro.
HABLAMOS DE LA OPACIDAD DE LAS EMPRESAS Y DE LA PRECARIEDAD
Por encima de esta política, los periodistas de los grandes medios saben que la propiedad de sus empresas es opaca. Hay normativa europea que obliga a los medios a realizar un ejercicio de transparencia informativa, al menos una vez al año, pero a veces nos encontramos ante un conjunto de firmas que depende de otras firmas, y otros… Es imposible, muchas veces, saber de quién es la empresa.
Sería irreal ahora discutir sobre si el mercado tiene que tener libertad o no de acción. Está avalado por la constitución y no hay ningún país europeo que ponga en entredicho esta premisa. Pero esto no quiere decir que los intereses empresariales tengan que estar por el encima de los intereses periodísticos.
Y esto genera problemas a las redacciones. Y precariedad a la profesión por las decisiones empresariales… y también por el mercado.
Y este problema no lo podrá resolver el Colegio de Periodistas de Cataluña (CPC) en este congreso. Le va demasiado grande.
Además, el CPC es una entidad corporativa que tiene entre sus colegiados a trabajadores y directivos. Es decir, el CPC no es un sindicato con capacidad para discutir y negociar convenios o declaraciones editoriales, como si pueden hacer los sindicatos, por ejemplo el Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC) o los núcleos de periodistas de la UGT y de CCOO.
El CPC no puede, pues, abordar este problema.
Tampoco puede abordar el tema de la precariedad, puesto que, como hemos dicho, al CPC hay contratados y contratadores. El tema de las condiciones laborales tiene que ser tratado por el SPC.
Pero si que puede entrar en otros temas que están a la agenda de los debates del congreso. Por ejemplo, el de la ética profesional. El congreso tiene que saber que la revista del CPC, Capçalera, dejó de tratar un debate interno de gran importancia: la periodista Olga Viza recibió, hace poco, una distinción profesional del colegio. Pues bien, un grupo de colegiados, entre ellos un exdecano y varios vocales de anteriores juntas del CPC, señalaron que la compañera Viza había sido señalada por el Consejo de la Información de Cataluña (CIC) por su irresponsable participación en un anuncio de ING, en compañía de Matías Prats.
Esto va contra el código ético, y así lo comunicaron los compañeros que firmaron una carta dirigida al decano. La distinción se le dio igualmente, pero el debate no salió en la revista Capçalera hasta que el CIC recriminó a su director por el hecho de silenciarlo.
El problema de la ética profesional es complejo. El CIC ha tenido mucho trabajo en este tema. Y lo ha resuelto muy bien, a pesar de que algunas “sentencias” han caído muy mal entre la actual junta directiva del CPC.
Un problema consecuente es el de qué hacer en casos como el de Olga Viza. No es paso obligado la colegiación de los periodistas y si un periodista hace publicidad, pero no es miembro del CPC, no se le puede decir nada.
Pero sí si se miembro del colegio. Los estatutos permiten actuar en contra de él, hasta el punto de expulsarlo o retirarle el carnet de identificación profesional.
Estamos ante una situación compleja porque el CIC señala inconveniencias, transgresiones y atentados contra el código ético, pero no puede sancionar, a diferencia del CAC (Consejo del Audiovisual de Cataluña).
Este congreso puede ser el marco adecuado para pedir que el CIC se convierta en entidad de interés público con capacidad ejecutiva. Es un tema interesante que quizás no se resuelva en este encuentro pero que puede indicar el camino cabe donde ir para hacer efectivas las “sentencias” del CIC.
LA CREDIBILIDAD DEL OFICIO NO SE NEGOCIABLE
Estamos hablando, aun así, de la credibilidad y del prestigio del oficio, sin duda. Así lo indica la convocatoria del congreso. Y es un acierto situar estos valores como los más importantes de cara al presente y al futuro.
La reflexión colectiva de los periodistas convocados a este acontecimiento puede resolver muchas dudas: con negociaciones, pactos o por votaciones. El compromiso con la sociedad nos exige ser valientes y dejar que cada entidad asuma su responsabilidad.
Al CPC le corresponde el papel de defender los valores y al SPC lo de defender los derechos.

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Author: universcat

soy periodista y profesor de universidad. tengo seis libros publicados. me interesa la comunicación periodística y la literatura.

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