Los poetas, contra la indiferencia

POR MANUEL LOPEZ, PROFESOR DE UNIVERSIDAD Y PERIODISTA

Vox clamantis in deserto[1]

La poesía es el motor de la humanidad. Sin poesía no habría amor, ni esperanza. Ni sueños. Quien escribe poesía son los poetas, pero también los músicos, los periodistas… ¿los periodistas?. Si, porque desvelan cómo es el mundo, sus historias, sus dramas, sus alegrías…

Pero la poesía está pasando por momentos difíciles. Muchos poetas se ven obligados casi a mendigar para que se les haga un hueco en la sociedad.

Estudiemos a los poetas. Tomemos un ejemplo de poeta y músico, Lalo López. Tiene un disco de oro. Creó la Fundación Tony Manero, que ha estado deleitando al público durante 25 años. Pero ahora, disuelta la banda, toca reinventarse.

La poesía musicalizada es esa canción que escuchamos en casa o en el coche. O nos la ofrecen con un conjunto de baile en la televisión. O en los spots de internet.

Todo músico compositor es un poeta. Primero escriben la letra, y a la letra la acompaña con la música, casi nunca al revés. Luego viene la difusión. . Necesitará de los medios para dar a conocer su creación. Si tiene suerte, triunfará enseguida, de lo contrario pasará al mundo de los que esperan la llamada del éxito.

Los periodistas y los músicos comparten angustias y penas. Escriben, difunden, intentan llegar al público, pero son mal pagados. El nivel de desempleo o de empleo precario es alto. Las estadísticas no mienten, pero, ¿para qué recordarlas aquí?

Lalo López escribe, compone. Pero todavía hace más cosas. Vende por internet y cuando alguien le compra un disco, generalmente un vinilo, el mismo lo envuelve y factura.

En una reciente entrevista en la primorosa revista Enlace Funk  [2]explica. Se desnuda para demostrar que los poetas no están muertos a pesar de que la primera etapa de sus vidas ha acabado, o casi. La entrevista celebra que Lalo publique otro disco (¿y van?… Todo por hacer, en Gutifunk & Achilisound Discos, 2025[3].

Los poetas, los periodistas, renacen de sus cenizas. Cuando se cierra una puerta, se abre otra, según el tópico refrán. Pero el mundo rueda y ellos lo hacen rodar.

Hay letras conmovedoras, auténticos poemas cantados y emitidos, y lanzados al aire, con destino al público, consumidor o no.

Esas letras son lanzadas un día y a las 24 horas el poeta ya está componiendo otras. Un poeta, un periodista, no dejan de trabajar. No hay espacio ni tiempo para detenerse.

La poesía, sí, es un arma cargada de futuro. Pero la poesía es, además, la esperanza en un mundo, el actual, que nos pone el corazón en un puño.

Pero como nos dice Lalo en la entrevista de Enlace Funk, aún queda mucho que bailar.

Manuel LópezProfesor de universidad, per


[1] Soy la voz que clama en el desierto (Isaías, 40,3)

[2] https://enlacefunk.com/shop/560-n%C3%BAmero-80.htmllo

[3] https://lalolopez.bandcamp.com/album/todo-por-hacer

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Author: universcat

soy periodista y profesor de universidad. tengo seis libros publicados. me interesa la comunicación periodística y la literatura.

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