EL PERIODICO, CLAVES PARA MEJORAR LAS VENTAS

Anteriormente hemos criticado la oferta de EL PERIODICO (antes, de Catalunya) porque el declive de ventas, creemos, está directamente relacionado con diferentes aspectos, muchos de ellos negativos.

Decíamos que la compaginación y la ordenación seccional y temática del diario no era la correcta. Que el bloque de opinión era bueno, pero demasiado extenso e insertado en un espacio demasiado privilegiado.

El declive de ventas puede deberse a estos aspectos, sobre todo si tenemos en cuenta que el público histórico de EP (CAT) corresponde al de la clase media no hiperpolitizada, amante de los temas sociales y del deporte. Y educada en un formato periodístico más amable y ordenado.

Naturalmente el director, Albert Sáez, puede considerarse el máximo responsable, pero sería injusto decir que todas las culpas han de recaer en él. Es la empresa editora la que le dice al director cuál es la línea a seguir y es el director el que implementa esas indicaciones.

Quizás Prensa Ibérica creyó que orientar EP (CAT) hacia una línea más ideológica, más “dura”, más profunda, sería una buena baza para intentar influir en la agenda diaria de la política catalana y española.

Pero esa batalla está perdida, de ahí que EP (CAT) sólo esté vendiendo menos de 20.000 ejemplares.

HAY SOLUCIONES

Pero hay soluciones, o, cuando menos, algunas propuestas que, al ponerse en marcha, podrían reorientar el diario en cuanto a incidencia social y en cuando a ventas.

Hemos ultimado un estudio sobre propuestas para EP (CAT) que todavía es inédito, y que esperamos presentar en alguno de los congresos que se realizarán en los próximos meses, especialmente el de la Sociedad Española de Periodística, de la que tuve el honor de ser su presidente hace algunos años.

PROPUESTAS

La primera propuesta es que la redacción ha de saber a qué público se orienta. Eso requiere algunas reuniones del consejo de la redacción, quizás en grupos pequeños. Se ha de confirmar que nos dirigimos a la clase media urbanita, algo progresista, del Barça y dispuesta a pagar 2 euros, o algo más por un producto que sea fácil de leer en 20 o 30 minutos y que sea gráficamente atractivo.

La plantilla de periodistas es muy buena, pero hay que saber reorientarla hacia objetivos diferentes. Se redacta bien, pero los periodistas no son los que tienen la autoridad para definir el producto diario.

Se ha de dar un protagonismo mucho más importante a la fotografía, a la imagen. Esta propuesta pasa por dedicar una o dos páginas a insertar fotos del día (del día antes, claro) con un buen texto de apoyo, no más de 3 líneas. A esta figura se le ha venido llamando fotopie, y que antiguamente empleamos en el diario complaciendo al lector. Cuantas más fotos, mejor. Y se ha de abandonar la idea de fotografías de hombres encorbatados que se dan la mano ante una reunión de altura.

Un pie de foto no puede decir: una señora mira un escaparate, eso ya se ve en la imagen. Alguna de las ideas del texto han de servir para ilustrar la foto explicando algo de interés.

Respecto a la redacción, se ha de cuidar mucho la selección de los cuadros medios: redactores jefes y jefes de sección. Ellos son los que han de movilizar a los redactores para que aporten noticias. Ya sabemos que el periodismo actual, tan mecanizado y burocratizado, exige de los periodistas estar muchas horas delante del ordenador. Esto debe cambiarse.

Las fuentes informativas de EP (CAT) han de ser mejoradas: deben utilizarse menos fuentes oficiales y más de personas cercanas a los hechos.

La calle es donde están las noticias.

De qué sirve dedicar una página a reproducir las declaraciones de Pedro Sánchez y dedicar la página siguiente a recoger las respuestas del jefe de la oposición: todo debe ir junto, resumido, bien trabajado.

Los titulares también han de ser objeto de revisión. No puede ser que se informe de algo que todo el mundo sabe desde la noche anterior por TV o internet. Los titulares han de enmarcar la noticia, han de matizarla, han de interpretarla.

CAMBIAR EL ORDEN SECCIONAL

Otra propuesta es alterar el orden de las secciones. No puede ser que la sección de Opinión esté en el centro, como un cuadernillo separable. Se le ha de dar un lugar especial, pero sin tanta enjundia. Con dos páginas de opinión será suficiente.

Pero puede haber más opinión a lo largo de todo el diario: insertando columnas de gente que sepa de algo y que sepa escribir. Nuestros colaboradores escribirán sobre temas de la propia página, para apoyar con argumentos alguna de las noticias. O lo harán sobre temas del día que sean especialmente susceptibles de ser narrados con buena pluma. Esas secciones, de una columna, irán siempre en un lugar fijo. Y tendrán la fotografía del autor y su correo electrónico.

El orden de las secciones es algo a estudiar a fondo…

El tema del día parece todo un acierto. Le puede seguir sociedad y después política. La economía, al final y bien trabajada, pero no muy extensa. La cultura ha de huir de ser influida por los promotores musicales y artísticos.

Los deportes serán una de las secciones estrella del rotativo. Hay buenos periodistas en esa sección, a los que se debe ayudar con más espacio, especialmente para las imágenes. En un partido de fútbol o de basket hay miles de movimientos de los jugadores que son expresiones artística de gran valor. Aprovechemos a nuestros fotógrafos, no los enviemos a ruedas de prensa insulsas. Esas imágenes ya los dan las agencia.

Naturalmente todos estos cambios en la morfología y contenidos de EP (CAT) serán inútiles -o no tanto- si no acompañamos esa renovación con otras medidas.

PROMOCIÓN EXTERIOR

La primera medida es que el diario ha de publicitarse exteriormente. Algunas vallas, algunos spots en TV… imaginemos que alguno de esos anuncios están hechos en una cafetería donde algún personaje del teatro, la tv o el cine explican que cuando toman el café matutino leen el rotativo.

Eduard Fernández (El 47), Joel Joan (Plats Bruts), Pep Agut (artista plástico), Carmen Maura o gente corriente, de la que le gusta leer tomando el café o leyendo prensa en el metro o el autobús.

En realidad, este tipo de publicitarse debería ser adoptado por la Asociación de Medios de Información (AMI), que viene a ser la patronal de la prensa diaria, pero este organismo no acaba de funcionar y, además, parece que le trae sin cuidado el hecho de que el periodismo en papel se hunda cada vez más.

EP (CAT) tiene en sus manos la posibilidad de explorar ciertas vías de comercialización. Algunas ya han sido probadas en los años sesenta y setenta: los voceadores. La propuesta es vender diarios en estaciones del metro y de Renfe en las horas punta a través de un vendedor que vocee el producto que vende. No hace falta que esté cuatro o cinco horas. Únicamente las horas de máxima afluencia.

Con AMI podría experimentarse la venta de diarios y revistas a través de máquinas automáticas. Debe resolverse quien las recargaría y vaciaría: quiosqueros próximos o porteros de inmuebles cercanos o…

Nueva York está llena de este tipo de expendedoras, y la gente consume lo ofrecido.

Este tipo de máquinas también puede situarse en universidades y centros de trabajo con miles de empleados, al lado de las máquinas de refrescos y chucherías.

Este diario tiene un sistema de suscripciones que no funciona del todo. Es decir, puede revitalizarse a través de promociones y atención personalizada. La Vanguardia y El País tienen un servicio permanente para repartir ejemplares de forma urgente en caso de que no haya sido repartido en el domicilio del suscriptor. Si EP (CAT) lo tiene, mejor.

Pero para alcanzar unos niveles de ventas aceptables -pongamos, 50.000 ejemplares- es necesario, ante todo, tener mucha voluntad, aceptar los errores e insuficiencias y establecer el clásico método de error, acierto.

En resumen, EP(CAT) tiene mucho camino por delante si se reacciona a tiempo, y ese tiempo ha llegado.

Manuel López, Periodista, Profesor honorario de la UAB.

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Author: universcat

soy periodista y profesor de universidad. tengo seis libros publicados. me interesa la comunicación periodística y la literatura.

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